Cómo ganar más propinas de mesero: lo que dice la investigación
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Respuesta rápida: En estudios en restaurantes, los meseros recibieron propinas más grandes al presentarse por su nombre (del 15% al 23% de la cuenta), agacharse junto a la mesa (del 15% al 18%), escribir “gracias” en la cuenta (del 16% al 18%), elogiar lo que pidieron los clientes (del 16% al 19%) y ofrecer un segundo dulce con la cuenta (del 19% al 23%). Cada resultado viene de un estudio pequeño, así que prueba un cambio a la vez y lleva la cuenta de tus propinas unas semanas para ver qué te funciona a ti.
Casi todos los consejos sobre propinas son la opinión de alguien. Este no. Por más de treinta años, Michael Lynn, profesor de la escuela de hotelería de la Universidad Cornell, ha estudiado qué hace que los clientes de un restaurante dejen más propina, y en 2011 reunió los experimentos en una guía corta para meseros, Mega Tips 2. En esos estudios, un mesero probaba algo en unas mesas y no en otras, elegidas al azar, y comparaba las propinas.
Dos cosas antes de la lista. Primero, lo que más mueve una propina es el tamaño de la cuenta: la mayoría deja un porcentaje. Segundo, la calidad del servicio pesa menos de lo que uno quisiera. En 24 pruebas en 21 restaurantes, la relación entre cómo calificaron los clientes el servicio y lo que dejaron fue débil, y pasar de un servicio regular a uno excelente subió la propina típica menos de 3% de la cuenta. Así que los detalles de abajo, los que hacen que el cliente se sienta bien atendido, son donde un mesero tiene más margen.
Lo que encontraron los estudios
En la mesa
- Preséntate por tu nombre. Una mesera en un brunch de domingo que saludaba con “Buenos días. Me llamo Kim…” recibió el 23% de la cuenta, contra 15% cuando no decía su nombre. Que suene natural; Lynn advierte que un guion acartonado puede salir al revés.
- Agáchate junto a la mesa. Ponerse a la altura de los ojos en la primera visita subió las propinas de un mesero del 15% al 18% y las de una mesera del 12% al 15%. Va mejor en lugares casuales que en restaurantes elegantes.
- Sonríe de verdad. En un estudio de 1977, una mesera de coctelería recibió más del doble en propinas de los clientes a los que les dio una sonrisa amplia que de los que recibieron una sonrisa pequeña.
- Repite la orden. En dos estudios en Holanda, una mesera que repetía cada orden palabra por palabra, en vez de decir “muy bien” o “enseguida”, recibió propinas 69% y 100% más grandes.
- Elogia lo que pidieron. Decirles a los clientes que escogieron bien subió las propinas del 16% al 19% en un estudio, aunque ayudó menos con grupos grandes.
En la cuenta
- Escribe “gracias”. Llevó a una mesera del 16% al 18%. Agregar su nombre no ayudó más.
- Dibuja una carita feliz, si eres mesera. Subió las propinas de una mesera del 28% al 33%, pero las de un mesero no subieron nada.
- Ofrece un segundo dulce. Un dulce con la cuenta casi no cambió nada (del 19.0% al 19.6%), dos dulces ayudaron (21.6%), y uno seguido de regresar a ofrecer otro fue lo mejor (23.0%). Pregúntale primero a tu gerente.
- Comparte un buen pronóstico, si es cierto. Una nota en la cuenta diciendo que mañana haría muy buen clima subió las propinas del 19% al 22%.
- Usa una charola con logo de tarjeta. Los portacuentas con el logo de una tarjeta de crédito subieron las propinas del 16% al 20% en un estudio de 1996. Esa decisión es de tu gerente.
Vende un poco más
Como casi todos dejan un porcentaje, una cuenta más grande trae una propina más grande. En un estudio antiguo, una mesera que sugería una segunda bebida, una entrada y un postre subió su cuenta promedio como una cuarta parte. En una noche floja es dinero fácil. En una noche llena te puede costar una vuelta de mesa, así que lee el ambiente.
Lo que nosotros no haríamos
Los estudios también encontraron que un toque ligero en el hombro subía las propinas. Nosotros no lo haríamos: a muchos clientes no les gusta que los toquen, y no vale el riesgo para ti. Lo mismo con cualquier cosa que se sienta como truco. Todo lo de arriba funciona porque hace que el cliente se sienta atendido, y eso solo funciona cuando es de verdad.
Por qué importa llevar la cuenta de tus propinas
Aquí está el detalle con todos los resultados de arriba: son promedios del restaurante de otra persona. El tuyo puede ser distinto, y las propinas cambian tanto de una mesa, un turno y un mes a otro que un viernes buenísimo no prueba nada. El consejo del propio Lynn es probar una técnica en tus propios turnos antes de confiar en ella.
Por eso importa llevar la cuenta de tus propinas, y no solo para experimentos. Cuando anotas las propinas y las horas de cada turno, puedes:
- Ver qué funciona de verdad. Lynn sugiere probar un cambio en la mitad de tus turnos y no en la otra mitad, al menos 10 turnos de cada uno (mejor 20), y luego comparar. Anota cuáles turnos fueron cuáles y compara las propinas por hora en turnos parecidos.
- Saber tu pago real por hora. Tu salario por hora más propinas, menos lo que repartes, entre las horas, es la cifra que te dice si un trabajo, una sección o un horario vale la pena.
- Escoger tus mejores turnos. Después de unos meses, tus propios números muestran qué días y puestos pagan mejor, algo que conviene saber antes de pedir un cambio de horario.
- Estar bien con el IRS. Las propinas en efectivo se le reportan al empleador cada mes, y un registro diario es lo que te respalda. Consulta cómo declarar tus propinas en efectivo.
- Asegurarte de que te pagan el mínimo. En los estados con crédito de propinas, tu salario más propinas tiene que llegar al salario mínimo completo; un registro es como sabrías si una semana floja se quedó corta. Consulta el salario mínimo para meseros en 2027.
Tip’d hace esto en tu iPhone. Registra un turno en unos segundos (efectivo, tarjeta, propinas repartidas y horas, y una nota como “probé el segundo dulce”), y Tip’d te muestra cuánto ganaste de verdad por hora, tu semana día a día y, en Tendencias, cuánto promedias por puesto, tipo de turno y día de la semana. Registrar turnos es gratis, sin anuncios y sin cuenta.
Una prueba sencilla de cuatro semanas
- Escoge un cambio de la lista, el que más vaya contigo.
- Hazlo en todas las mesas en turnos alternados, y no en los turnos de en medio.
- Registra cada turno, con una nota que diga si usaste el cambio.
- Después de cuatro semanas, compara tus propinas promedio por hora en los dos tipos de turno, comida contra comida y cena contra cena.
- Quédate con lo que funciona, deja lo que no, y prueba el siguiente.
Fuentes
- Michael Lynn, “Mega Tips 2: Twenty Tested Techniques to Increase Your Tips”, Cornell Hospitality Tools, 2011 (tabla 1 y los consejos para probar), y “Mega Tips”, Cornell Center for Hospitality Research, 2004 (en inglés)
- Michael Lynn, “Restaurant Tipping and Service Quality: A Tenuous Relationship”, Cornell Hotel and Restaurant Administration Quarterly, 2001 (en inglés)
- Garrity y Degelman, “Effect of server introduction on restaurant tipping”, Journal of Applied Social Psychology, 1990 (en inglés)
- Lynn y Mynier, “Effect of server posture on restaurant tipping”, Journal of Applied Social Psychology, 1993 (en inglés)
- Tidd y Lockard, “Monetary significance of the affiliative smile”, Bulletin of the Psychonomic Society, 1978 (en inglés)
- van Baaren, Holland, Steenaert y van Knippenberg, “Mimicry for money”, Journal of Experimental Social Psychology, 2003 (en inglés)
- Seiter, “Ingratiation and gratuity”, Journal of Applied Social Psychology, 2007 (en inglés)
- Rind y Bordia, “gracias” en la cuenta (1995) y caritas felices (1996), Journal of Applied Social Psychology (en inglés)
- Strohmetz, Rind, Fisher y Lynn, “Sweetening the till: The use of candy to increase restaurant tipping”, Journal of Applied Social Psychology, 2002 (en inglés)
- Rind y Strohmetz, “Effect of beliefs about future weather conditions on restaurant tipping”, Journal of Applied Social Psychology, 2001 (en inglés)
- McCall y Belmont, “Credit card insignia and restaurant tipping”, Journal of Applied Psychology, 1996 (en inglés)
- Butler y Snizek, “The waitress-diner relationship”, Sociology of Work and Occupations, 1976 (en inglés)
- Crusco y Wetzel, “The Midas touch”, Personality and Social Psychology Bulletin, 1984 (en inglés)